lunes, 19 de octubre de 2009

Colecciones del miedo 1


Quiero escapar de este cadáver de polvos
que me posee y se acumula en mis poros
hasta asfixiarme la vista creando fantasmas en orgasmos.
.
¡Oxigeno!
Necesito oxigeno,
que mis huesos respiren
que se recomponga esta mas de leche acumulada.
Soy un ataúd de sueños compactados en los huesos.
.
Me olvido del colchón de espinas
que se traga los cuerpos derramados en la boca
amargándome la lengua con sabor a puta.
.
Devuélveme la piel que he perdido
sumiso a tus caprichos de depredador en este cuarto oscuro
y agarra tu maleta – colección de tumbas-
que no moriré fragmentado en copas con semen
que acompañen la soledad
Y me consuelen las llagas que promete la vejez.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Credo a la Patria

Bendito el padre
Que viene a gobernar
Desde su silla presidencial.
Juzgando a vivos, patos y putas.
Robándole a los pobres
Para darle de comer a los ricos.
Tú quien recibes el voto de los infieles
Cada cuatro anos.
Ten misericordia.
Tú que recibes el diezmo
Para incrementar los mandamientos.
Ten misericordia.
Te ruego
Ho pillo, vulgar, que nos libres de todo mal,
Del capitalismo, el discrimen y los religiosos.
Que salves a los deambulantes.
Padre incompetente, tú que todo lo ves,
Intercede por los infantes antes que le roben la virginidad.
O clementísimo o piadoso
Que a macanazos te haces valer,
Ten piedad y vuélvete a tu reino
O te crucificaremos en nombre de la libertad.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Desgarre

Con la mirada acuosa, que se extiende
desde tu párpado me desgarras el nervio
Haciéndome dermis del colchón.
Deseando el inciso.

La cama pierde su silueta
para omitir posturas, miradas y religión
cuando nos des vestirnos depudor y nos chorreamos olor a fibra cruda.
Se nos abre el apetito encerrado en el vientre,
grita atrayéndonos a antojos de carnicería.
A soltar los nudos que nos acalambran la piel.

Te lanzas caliente con un beso de chopa
tragándote las sales que acumulan mis poros.
Te hurgo en las llagas
de la pelvis para estremecerte el macho castrado.

Engullirnos la hombría
y penetrarnos el paladar
haciéndonos inmune al dolor.

Para luego encontrar la pose perfecta
(cuadrúpedos) y quebrarnos el coxis de una vez.

jueves, 21 de mayo de 2009

( Cadaver esquicito )


Hacia el punto mas recondito de mi cuerpo
se extiende un aliento lento,
que quiere ser.

Las regas nos limitan
la mirada y quiero,
LIBERTAD.

Recogiendo migajas, esquivando patadas.
Haciendo eco

y
sin ningun sentido
entregarnos a la incoherencia
de la tarde.

El rey de los locos le dio un premio.

NO SE... NO SE... CAVILAMOS?

Y
al final mi cuerpo sera la tumba que
aguarde tus restos para que descances en paz.


D.A.
Luis Daniel Arrufat-Elias
Ruben Rolando Solla

martes, 21 de abril de 2009

Luna-Gitana


La luna no duerme, engaña al sol. Se suelta el pelo de noche despejada y maquilla el negro de sus ojos con estrellas.
Se viste con falda de gitana, para tongonear su paso liviano sobre papel urbano. Despierta noches hechizadas con su mirada fija-línea de palabras dispersas en el aire que la baña y ella, gitana, al fin las agarra.
Roba un suspiro en metáfora.
De uno que otro beso extrae verbos.
De un minuto obtiene un verso.
Entre el humo descubre el silencio y lo guarda en su cuerpo de Luna-gitana. De noche-día, de poesía sin reglas.
Como la noche.
Luna, pluma-tinta; libertad que la lleva a encorvarse sobre su manto estrellado, gitana enciende un cigarrillo y te observa. Tan perversa como humana, en las noches de estrellas o en sus días de poeta escribe tu historia, la mía y la de otros.

lunes, 20 de abril de 2009

Coda


Son las 4:30 de la madrugada y Lázaro acaba de llegar a su casa. La noche no terminó como él esperaba.
Recorrió desde Rio Piedras hasta la quince buscando con quien satisfacer sus deseos sexuales. No aparecía nada estaba a punto de rendirse. Su última opción era las uvitas en San Juan, siempre es un buen resuelve. Se consigue de todo. Desde jóvenes descarrilados, hasta profesionales y hombres casados que han decidido llevar una doble vida. Tiene la ruta trazada. A medida que se acerca al Wallgrens de Miramar reduce la velocidad. Mete la mano en el bolsillo, saca un cinquillo y se maquilla la nariz para lucir alerta. Luego de ver los dioses sacude los residuos de polvo blanco que puedan quedarle y vuelve a mirar. Divisa la presa de la noche. Un mulato está en la esquina con la pierna derecha recostada a la pared, y una mano en el bolsillo.
El hombre se lleva la mano entre las piernas. Le enseña el material. El auto se detiene. Intercambian miradas nuevamente y se ve la sombra acercarse a la ventanilla. Comienzan a regatear el precio de los servicios, unos minutos después cierra la puerta del pasajero.
La noche fue intensa. Lázaro consiguió lo que quería pero al final el precio cambio.
Los servicios le costaron todo el efectivo que llevaba, reloj, cartera y un nuevo golpe sobre la llaga que desde niño lleva en su interior.
Al llegar a casa sube a su habitación y se da otro pasecito, mientras se acomoda frente al hermoso piano importado de Italia que la decora. Comienza a tocar. Las manos de Lázaro se desplazan sobre el teclado blanco y negro, los dedos acarician el compas de los tonos como si le hiciera el amor. Interpreta la pieza que ve en la partitura reflejada sobre el espejo ubicado al fondo. Recuerdos van y vienen, se mueven al ritmo de los martillos. Lee su historia, la del niño de ojos verdes y mirada vacía. Un pequeño que toca el piano para sus padres, les regala un hermoso concierto resultado de su talento innato. Al terminar el repertorio levanta la mirada esperando los aplausos del público y se percata que nunca los habrá, porque en él solo está la sombra de una señora, que camina de lado a lado, esperando que su marido le dé alguna orden y en la sala un hombre de rostro limpio y blanco con temple frío, tomando un trago mientras ve un juego de baseball.
Se escucha gritar: Muchachito déjate de mariconadas y ponte a hacer cosas de hombres. Mira que yo tuve un macho no un afeminao.
La música va en crescendo, Lázaro aun sigue en el piano, sus dedos se funden velozmente en tonos agudos y graves, mientras a la música se le unen suspiros y gemidos de llanto iguales a los que soltó a sus 14 anos.
Sus hormonas comenzaban a dejarse sentir. Su cuerpo reaccionaba a varios cambios. Ahora sentarse al lado de su vecinito dos años mayor que él, tenia resultados diferentes. Lázaro contemplaba los momentos en que se acomodaban frente al piano a tocar dejando que la música los transportara mientras sus cuerpos despertaban a la adolescencia. Pasaban largos ratos inmóviles por miedo a que alguien se diera cuenta de sus pantalones abultados. El repertorio de conciertos duro hasta la noche en que al padre de Lázaro se le subieron los tragos. Se dirigió a la habitación. Los vio a ambos muy cerca y decidió acabar con lo que estaba viendo.
Agarro al vecinito por un brazo y lo saco de la casa. Luego camino donde su hijo y comenzó a golpearlo con una correa. En uno de los golpes, la hebilla abrió una herida que le mancho de rojo la espalda. Un rato más tarde su madre fue al cuarto para consolarlo. Lo acaricio y le repitió tiernamente:
-Tranquilízate hijo no llores mas.
Cuando Lázaro estaba un poco más calmado, lo miro a los ojos y le dijo:
- Obedece a tu padre. Hazlo por favor y ya verás como estarás más tranquilo.
En ese momento Lázaro sintió como si en su interior hubiesen reventado todas las cuerdas de su piano acabando con su utilidad.

La música comienza un decrescendo, Lázaro está agobiado no se puede perdonar hasta donde ha llegado, pero no para de tocar. El placer que le causa es el único consuelo que le queda. Le recuerda la primera vez que recibió aplausos por su talento, en aquel piano bar italiano. El dueño del lugar, le dio el último movimiento al concierto que Lázaro comenzó en su negocio aquella noche. Una oda escrita en sabanas blancas, cuenta como esta vez Lázaro pasó a ser el piano nuevo que antes de interpretar la primera pieza debe ser afinado, (perder la virginidad antes de presentarse al público.) Los 18 años ya pasaron. Ahora Lázaro sabe que debe tomar una decisión.
El sol comienza a salir y mira el reloj que marca más de las de las seis de la mañana. La música se detiene estrepitosamente. Lázaro se pone de pie al lado del piano. Pasa su mano sobre la tapa antes de levantarla. Mete la mano en el cajón. Saca varios paquetitos de coca, y un sobre. Se dirige al baño, deposita todo el polvo blanco por la bañera. Se da la vuelta y regresa en dirección al piano. Al pasar al lado de la cama agarra el teléfono. Llega hasta la banqueta y se acomoda. Abre el sobre sacando una foto de cumpleaños vieja donde está junto a su madre y su padre, también un boleto de avión . Los mira fijamente mientras espera que sean las 7:30 de la mañana para llamar a su padre. Da la hora. Marca a su casa, levantan la el auricular y escucha aquella voz que lo ha torturado toda la vida. La escucha muy asombrada. Debe ser por la hora.
Lázaro le dice que ya no es el niño aquel que lo obedecía por miedo.
- Me di cuenta hasta donde me está llevando el no poderme expresar. No llegare a ser como la sombre que fue mi madre. El miedo le gano a ella pero a mí no me vencerá papa. Y colgó.




Luis Daniel Arrufat-Elias

Fabula

Había una vez un perro Pastor Alemán que tenía como misión mantener todas las ovejas posibles en el rebano. Un día su amo le dijo: necesito que traigas mas animales ya las ovejas no son suficientes. El perro salió disparado a ladrarles a todos los animales sin importarles la especie. Pasaba los días corriendo alrededor de ellos y no paraba de ladrar. Un día que ladraba por la orilla de una playa, un pulpo que estaba cansado de escuchar los mismos ladridos siempre saco un largo tentáculo con el que lo agarró y lo metió en el agua. El pulpo le pregunto si podía callarse ya. El perro Pastor Alemán tomo un buche de agua y no volvió a ladrar.
Moraleja: El pulpo vivió feliz para siempre.